En el marco de la cobranza de las facturas negociables, Finsmart puede acudir a las siguientes vías:

  1. Proceso judicial: al tratarse de valores títulos, las facturas negociables permiten seguir procesos ejecutivos. Si bien este tipo de proceso judicial tiene plazos establecidos más cortos que los ordinarios, su extensión podría ser de aproximadamente 2 años y medio o más considerando la carga judicial y las acciones de defensa e impugnación de los deudores.

  2. Proceso arbitral: las facturas negociables que cuentan con cláusulas arbitrales pueden ser objeto de este proceso, el cual podría tomar entre 3 a 6 meses. Una vez emitido el laudo arbitral, si el deudor no cumple con lo resuelto por el árbitro, se debe acudir a un proceso ejecutivo para ejecutar dicho laudo, proceso que suele llamarse a ser más corto por la naturaleza del laudo arbitral.

  3. Procedimiento administrativo: cuando la suma adeudada por las facturas negociables supera un monto considerable y la empresa deudora presenta características particulares de solvencia, Finsmart puede optar por solicitar el inicio de un procedimiento concursal ordinario, en su rol de acreedor de las facturas negociables. Este procedimiento tiene un plazo más corto que un proceso judicial y tiende a ser un incentivo para celebrar una transacción.

  4. Denuncia penal: de manera excepcional, cuando los hechos analizados del caso concreto indiquen mala fe de naturaleza delictiva por parte de las empresas deudoras, se puede presentar una denuncia penal en contra de ellas, aludiendo principalmente el perjuicio patrimonial que se tendrá por la falta de devolución de los fondos desembolsados ​​en virtud a las Operaciones de Factoring.

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